El origen de una misión: así nació Meyer Lab
¿Qué motiva a un laboratorio a convertirse en referente nacional de salud durante más de tres décadas?
Para Meyer Lab, la respuesta fue clara desde el primer día: ofrecer análisis clínicos con excelencia científica y un trato profundamente humano.
Esa fue nuestra promesa en 1992, y sigue siendo nuestro norte hasta hoy.
1992: Un comienzo con propósito
En un Paraguay donde la tecnología médica aún era escasa y la atención personalizada no era la norma, Meyer Lab abrió sus puertas con una visión distinta:
La ciencia al servicio de las personas, y no al revés.
Esa convicción nos llevó a formar un equipo fundacional elegido no solo por sus capacidades técnicas, sino por su calidez, ética y compromiso con el paciente. Cada profesional compartía la misma meta: construir un laboratorio que hiciera la diferencia.
Discurso de Inauguración
En este día, quiero dar gracias al Ser más importante de mi vida, a Dios, que siempre me acompañó, me acompaña y me acompañará.
Doy gracias también por estos padres míos maravillosos, Pedro Alberto Meyer y María Isabel Canillas, quienes a lo largo de su existencia enseñaron a sus once hijos con el ejemplo de una vida intachable. Gracias, papá y mamá, por todo.
Doy gracias a Dios por mis seis hijos: Carlos, Tania, Natacha, Paulo, Karina y Gustavo, quienes me muestran diariamente todas las potencialidades que Dios puso en cada uno de ellos.
Doy gracias a Dios por este grupo humano maravilloso de 28 personas que hoy formamos Meyer Lab. ¡Gracias, fuerza y ánimo, Yoli, Toño, Tati, Blanca, Bea, Laura, Teresa, Alicia, Mary, Óscar, Ángela, Carmencita, Violeta, Antoliana, Concepción, María Elena, Carmen Centurión, Chela, Nenucha, Helga, Charito, Myriam, Eladio, Dany, Marcelo, Jorge y Wilfrido! ¡No olvidemos jamás que la razón de nuestro existir es servir al paciente con excelencia!
Y, por último, doy gracias a Dios por cada uno de los presentes aquí. El cariño que ustedes me demuestran esta noche es gratuito y gratificante.
Acompañemos al Padre Enrique Meyer, quien nos bendecirá a nosotros y a las instalaciones.


María Teresa Meyer
Fundadora

José Antonio Meyer
Cofundador

Yolanda Schupmann
Cofundadora

Staff fundador
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María Teresa Meyer
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Jose Antonio Meyer
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Yolanda Schupmann
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Julio Paiva
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Teresa Pratt
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Eladio Torres
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Blanca Paredes
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Angela Leon
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Laura Mujica
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Alicia Dávalos
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Gladys Gonzalez
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Helga Bogarin
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Carmen Farina
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Beatriz Soilan
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Maria Elena Paredes
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Nenucha Selliti
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Miryam Sarubi
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Daniel Ledesma
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Antoliana Duarte
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Concepcion Rivas
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Violeta Lezcano
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Marcelo Leon
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Miguel Diarte
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Charito Filizzola
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Maria Teresa Maidana
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Oscar Ramirez
1993
1993: Nace la primera biblioteca de salud del Paraguay
Solo un año después, reafirmamos nuestro compromiso con el país desde otro ángulo: el acceso libre al conocimiento. Así nació la Biblioteca “Pedro A. Meyer”, en honor al padre de nuestra fundadora, María Teresa Meyer. Fue la primera biblioteca especializada en salud del Paraguay, pensada para compartir ciencia y formar a quienes cuidan la vida.
Más que un espacio físico, fue un acto simbólico:
acercar la ciencia médica a estudiantes, médicos, investigadores y a toda persona con sed de aprender.

Ciencia, humanidad y país: los tres pilares
Este hito marcó un antes y un después. No solo éramos un laboratorio. Éramos una institución con impacto cultural, educativo y social. En un sistema de salud en desarrollo, Meyer Lab decidió no solo diagnosticar enfermedades, sino también contribuir al crecimiento del conocimiento médico nacional.
Tal como recuerda la Dra. María Teresa Meyer en La Química de mi Vida (p. 103, “Haciendo historia”), esta vocación se materializó en el ciclo de charlas educativas iniciado en 1993 junto al padre José Isidro Salgado. Ella relata cómo, tras escuchar una conferencia sobre la humanización de la medicina, lo invitó a replicar su exposición en Meyer Lab. Lo que empezó como una charla terminó convirtiéndose en un ciclo mensual que, por quince años consecutivos, ofreció encuentros abiertos a la comunidad, abordando temas médicos, sociales y humanos de gran relevancia.

Una Visión que sigue viva
Hoy, más de 30 años después, la Biblioteca “Pedro A. Meyer” ya no está físicamente, pero su espíritu perdura.
Fue parte de una etapa fundacional en la que el laboratorio, los profesionales y el conocimiento compartido se unieron bajo una misma visión: crecer con ciencia y avanzar con humanidad.
Porque para nosotros, cada análisis clínico es parte de algo más grande: Lla historia de una salud mejor para todas las personas que confían en nosotros.

¿Querés conocer más sobre nuestra historia y nuestro legado?
👉 Explorá los siguientes capítulos en nuestra web y descubrí cómo Meyer Lab fue evolucionando con innovación, calidad y humanidad.
Y si tenés recuerdos de nuestros primeros años, ¡nos encantaría que los compartas!




